martes, 29 de marzo de 2011

Jugando a ser Dios.

por Mario Alonso
1_Origen.
Como es previsible en cada fracción del tiempo en que se desarrolla una manifestación artística es común que esta adopte la tecnología que precede a su tiempo así lo hizo la fotografía, el arte audiovisual y el arte virtual.
A comienzos de los años noventa el interés por la genética y el fuerte peso ejercido por la biotecnología en la economía mundial hicieron que las ciencias biológicas avanzaran de forma avasallante en el status de las ciencias físicas y la investigación teniendo como punto máximo para su consagración la decodificación del genoma Humano. Este suceso provocó grandes conflictos y especulaciones que no solo captaron la atención de la biología sino también que resonaron y se instalaron en cuestiones éticas, económicas, políticas y religiosas. Y el arte no se hizo esperar, en 1999 en el festival de Arte Electrónica el brasileño Eduardo Kac presentó el término BIO ARTE declarando que tenía como propósito principal borrar la línea entre la ciencia y el arte (logro obtenido 400 años antes por Leonardo Da Vinci pero que poco a poco fue disolviéndose), como cuestionarse la influencia que padece la vida humana ante el avance de la ciencia.

2_Bio Arte.
Hoy podemos decir sin miedo a que nos tiemble la voz al afirmarlo que el Bio Arte es una de las primeras corrientes del siglo XXI. Y que sus manifestaciones no solo quiebran con los límites que podían conceptualizarse o teorizarse sino que sobrepasan los límites esperados por cualquier científico o fanático de la ciencia ficción.
El Bio Arte, no posee una definición aun etimológica muy clara, pude considerarse como el arte que manipula el materia viva para llevar a cabo sus obras y performances pero con esto estaríamos colocando al Bio arte en periodos históricos anteriores a los 70`s donde ya el cuerpo del artista pertenecía a la obra y en muchas oportunidades era la misma obra.Pero debemos ante las pruebas que nos presentan los nuevos artistas aventurarnos a considerar que el Bio Arte es: “El arte de hacer la vida”.
En esta nueva corriente el producto artístico no solo es un objeto expositivo sino que también es un “producto biológico” complejo que además posee vida.
Los conocimientos, los tubos de ensayo, los laboratorios, los bio reactores, los genes, los ensayos genéticos y cualquier cosa que uno piense que puede hallar en la isla del doctor Moreau o en los talleres e Frankeistein son la materia prima para la generación de material biológico modificado como mariposas, plantas, semillas, tejido humano y animales vertebrados que tiene como finalidad no solo manipular los sucesos evolutivos e históricos sino romper con conceptos profundos que hasta ahora eran intocables de todas las culturas.

3_Los artistas y sus trabajos.
Aquí no hablamos de teorizadores ni conceptualistas que buscan justificar y fundamentar cualquier acto realizado al azar para que pueda venderse o pertenecer a la disciplina artística. Los nuevos “artistas” son científicos que pasan sus vidas en los laboratorios o dentro de las grandes universidades de ciencias, y no solo hay en ellos un interés estético en sus ceraciones sino también una funcionalidad acorde a los intereses de la época contemporánea o a futuro.
Tal es el ejemplo de Oron Catts que ha generado formas de carne y pieles alternativas utilizando material orgánico poco convencional, es interesante este proyecto no solo porque genera material orgánico sin que exista un animal o vegetal que lo provee sino que ataca un de las problemáticas fundamental como lo es la ”escases” de alimentos.
También encontramos a Martha Menéndez una artista portuguesa que en su proyecto “Nature?” pretende generar mariposas adultas vivas con patrones de diseño en sus alas ya preestablecidos previamente antes de su nacimiento, o sea modificar genéticamente las mariposas para que contenga los diseños creados por la Dr. Menéndez al momento de nacer.
Este proyecto nos plantea la re invención de nuestro entorno animal respetando y cuidando el ecosistema así como la posibilidad de recuperar algunas especies extintas a causa de nuestro descuido.
Por otra parte encontramos al artista Turco Stelarc que se ha implantado una oreja en su brazo en una especie de performance sensorial, esta oreja es elaborado en un laboratorio construida genéticamente y de forma sintética. Stelarc no solo justifica su trabajo como un concepto extra sensorial sino que nos muestra el avance de esta nueva tecnología en lo que puede ser con respecto al reimplante de partes o miembros perdidos.
Por último tenemos a la manifestación artística más “atormentante”, (por decirlo de una manera) hasta el momento. Una coneja llamada ALBA presentada en la bienal de arte del 2006, que cuenta con la particularidad de ser una coneja completamente “normal” hasta que se coloca bajo luz azul y su piel se vuelve fluorescente. El autor Eduardo Kac que ya en 1999 había descripto el concepto de Bio Arte y creado un gen que al descodificarlo podía leerse el Libro Génesis de la Biblia, ahora no solo irrumpe con la modificación genética de un ser vertebrado sino que nos muestra que mezclar dos especies completamente diferentes como un mamífero y un nidario (medusa) es real y ya no un cuento de ficción. Mostrándonos que las transformaciones transgénicas no tiene una limitación si saben manejarse, más que un aviso es una cautelosa alerta.

4_Consecuencias.
El Bio arte con sus trabajos modifica las posibilidades de darle un límite al arte, la creación siempre fue una meta a la cual no se podía llegar porque al alcanzar el último horizonte nos dábamos cuentas que allí existía uno más lejano, pero hoy la creación no tiene otro significado que la creación misma.
El renacimiento nos reveló que hay más que el plano, representar fielmente fue un límite cumplido con la fotografía, la emoción la plasmaron las vanguardias, el movimiento el cine, lo no real el NET arte (arte digital computarizada). Hoy el arte alcanza un límite que nadie pudo haber soñado, el artista ya no representa la imagen sino que la crea desde la nada, le da forma, color, textura y vida. El arte se adelanta a la ciencia no porque esto sea una carrera, sino como un justificativo para asistirla, en el renacimiento Da Vinci diseccionaba cuerpos bajo el justificativo de hacer mas reales sus dibujos mientras le regalaba a la medicina el libro más completo de anatomía y fisiología jamás pensado.
Antes las trabas políticas, sociales y religiosas, el arte que es ajeno a ellas, se arriesga se inmiscuye en caminos que el médico no puede. No por falta de capacidad sino porque los riesgos son muy altos como para afrontarlos. El desprestigio, la desacreditación, la acusación de loco o morboso y el retiro de fondos y títulos es algo que un hombre de ciencia no puede permitirse. Pero un artista no gana un título de artista porque ello no existe, como un innovador es marginado y acusado y nunca tomado en serio. Pero eso no importa porque son gajes del oficio.
Hoy el arte toma nuevamente el lugar que le corresponde hacer el trabajo sucio, obligar a pensar a las masas, regalarles la oportunidad de decidir y generar conocimientos que en un futuro serán beneficiosos para toda la sociedad.

Fragmento de una entrevista realizada a Eduardo Kac por José Luis Vicente:

“El octavo día” consiste en una semiesfera en la que podemos encontrar una ecología transgénica formada por ratones, plantas y peces. Todos han sido modificados con el gen de la medusa y al igual que Alba producen un brillo verde cuando son expuestas a la luz azul. Pero además, he introducido en la semiesfera un “biobot”. Desde el 97 vengo creando máquinas que son el opuesto del cyborg; es decir, en vez de integrar la tecnología en un ser vivo, se trata de un robot en el que he integrado un grupo de amebas. El biorobot se mueve en el espacio de acuerdo con la actividad de estos organismos, pero también podremos dirigir un poco su dirección desde una página web”